Las casas centenarias de la Babilonia en Guardamar pierden su escudo: el derribo vuelve a acechar
El Constitucional mantiene suspendida la ley valenciana de protección. Qué pasa en la Playa Babilonia y la lección para quien tenga una vivienda antigua junto al mar.
Llevan más de un siglo ahí, con la puerta abierta directamente a la arena: las casas de la Playa Babilonia de Guardamar del Segura. Pero su salvavidas jurídico se ha pinchado. El Tribunal Constitucional mantiene suspendido el artículo con el que la Generalitat quería proteger estas viviendas del derribo, y los expedientes vuelven a estar sobre la mesa. Para cualquiera con una vivienda antigua en la costa española, este caso encierra una lección incómoda.
Qué ha decidido el tribunal
La Generalitat aprobó el año pasado su propia ley de costas con el artículo 17: los conjuntos de edificaciones antiguas podían declararse núcleos de especial valor etnológico y escapar así de la piqueta. El Gobierno central llevó la ley al Constitucional, que suspendió automáticamente el artículo al admitir el recurso en marzo. Este verano llegó el verdadero golpe para Valencia: tras ponderar ambas posturas, el tribunal decidió mantener la suspensión hasta la sentencia definitiva, porque las edificaciones podrían causar daños irreparables al litoral. Solo una pequeña parte de la ley, sobre un inventario para pedir modificaciones de deslindes, puede funcionar de momento.
Casi cien casas con los pies en la arena
La Playa Babilonia no es una hilera de casas cualquiera. Las viviendas se levantaron hace alrededor de un siglo, en la época en que el ingeniero Francisco Mira repoblaba las dunas de Guardamar para frenar el avance de la arena. Están sobre dominio público marítimo terrestre y vivieron todos estos años gracias a concesiones, y ahí está justo el problema: esas concesiones están extinguidas. El Estado acordó el derribo por seguridad, normativa ambiental y la regresión de la playa, con el aval de la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo. La zona forma parte además de la red europea Natura 2000. La ley valenciana era el último clavo ardiendo de los vecinos; con la suspensión, los expedientes pueden reactivarse.
Por qué Madrid gana esta batalla
El corazón del caso es la competencia, no el patrimonio. La Constitución atribuye al Estado la gestión del dominio público costero: él fija por dónde discurre el deslinde y qué puede seguir en pie dentro de él. Según el Gobierno central, la ley valenciana intentaba en la práctica bloquear derribos ya confirmados por los tribunales, y eso ya no es urbanismo autonómico sino una invasión de competencias estatales. El tribunal le dio provisionalmente la razón y citó incluso la Playa Babilonia por su nombre como ejemplo. Ojo: la sentencia definitiva sobre la ley aún no ha llegado. Pero mientras dure la suspensión, el artículo no protege.
La lección para propietarios de viviendas antiguas junto al mar
Este caso va de Guardamar, pero la mecánica rige en toda la costa española. Las viviendas sobre dominio público casi nunca son propiedad plena: se usan mediante una concesión con fecha de caducidad, y al vencer decide el Estado sobre la prórroga o el derribo. Las normas autonómicas de protección no pueden anular eso sin más, como demuestra esta resolución. ¿Vas a comprar una vivienda antigua a pie de playa? Comprueba antes de firmar cómo está la situación jurídica: por dónde pasa el deslinde, si la vivienda descansa sobre una concesión y hasta cuándo dura. Un notario o un abogado especializado lo averigua. ¿Más sobre comprar con seguridad? Lee también nuestra guía para comprar casa en España.
Créditos de las imágenes
- Porches: foto Joanbanjo via Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0
- Casas: foto Zarateman via Wikimedia Commons, CC0
- Tribunal Constitucional: foto Javier Perez Montes via Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

LEONIE