Las escuelas españolas caen en PISA: qué significa si tus hijos estudian aquí
Los nuevos datos de la OCDE son los peores que España ha registrado. Pero la caída es europea y en lectura los Países Bajos ya están por debajo. Lo que conviene saber.
Esta mañana la OCDE ha publicado los nuevos datos de PISA y para España son duros: las puntuaciones más bajas desde que el país participa en el estudio, en el año 2000. Para las familias extranjeras que viven aquí o que se plantean el traslado, el titular asusta. El panorama, sin embargo, es más matizado de lo que sugiere, porque casi toda Europa retrocede y en comprensión lectora los Países Bajos rinden ya por debajo de España. Estos son los datos sin alarmismo y las opciones escolares reales en la Costa Blanca.
Qué se ha publicado exactamente esta mañana
Los alumnos españoles de quince años obtienen en PISA 2025 una media de 457 puntos en matemáticas, 451 en lectura y 477 en ciencias. Los tres son los peores registros de la serie histórica española: matemáticas cae 16 puntos respecto a 2022, ciencias 8, y el resultado de lectura queda 10 puntos por debajo del anterior mínimo, el de 2006. Aproximadamente uno de cada tres alumnos no alcanza el nivel básico en lectura y matemáticas.
Un matiz decisivo: la media de la OCDE también bajó, de 472 a 463 en matemáticas y de 476 a 461 en lectura. España queda así seis puntos por debajo de esa media en matemáticas, diez en lectura y cinco en ciencias. Es un retraso real, pero no un abismo, y encaja en un retén europeo generalizado que los investigadores atribuyen en buena medida a las secuelas de la pandemia y a la falta de recuperación posterior.
La distancia con el país de origen es menor de lo que parece
Los datos han circulado hoy sobre todo en medios británicos, y ahí la comparación escuece: el Reino Unido logra 488 en matemáticas y 494 en lectura, y figura entre los diez sistemas educativos más sólidos del mundo. Frente a los 457 y 451 españoles, la diferencia es de 31 a 43 puntos. Esas distancias suelen traducirse en años de retraso escolar, pero es una regla aproximada que la propia OCDE utiliza ya con cautela; los puntos dicen más que su traducción.
Para nuestros lectores importa más otra comparación, y el resultado cambia. En los Países Bajos, el 39 por ciento de los jóvenes de quince años queda ya por debajo del nivel básico en lectura, frente a alrededor de un tercio hace tres años. Es decir, más baja competencia lectora que en España, donde ronda uno de cada tres. Flandes sale mejor parado en ese apartado, con un 29,4 por ciento, aunque también se desploma su proporción de alumnos excelentes: si en 2003 uno de cada tres estudiantes flamencos estaba entre los mejores en matemáticas, hoy es uno de cada nueve. Los alumnos neerlandeses siguen siendo fuertes en matemáticas, por encima de la media de los catorce países comunitarios comparables. En resumen: no se elige entre una escuela española débil y una escuela fuerte en el país de origen, sino entre sistemas que están todos bajo presión.
Tres caminos escolares en la Costa Blanca
En la práctica se elige entre tres tipos de centro. El colegio o instituto público es gratuito salvo libros y actividades, y el niño convive con los del barrio. En la Costa Blanca se emplean en clase tanto el castellano como el valenciano, algo que rara vez supone un problema para los pequeños, aunque puede ser un obstáculo serio para un adolescente que llega a mitad de la secundaria.
Está además el concertado: un centro privado con financiación pública y por tanto relativamente asequible, a menudo de tradición católica y normalmente con una aportación de unos cientos de euros al mes. Y por último los colegios internacionales y privados, muy numerosos en esta costa, con currículo británico, Bachillerato Internacional o programas bilingües. Facilitan el enlace con estudios en Inglaterra o con una universidad extranjera, pero las cuotas alcanzan fácilmente varios miles de euros al año y varían mucho según el centro y el curso.
Mantener la lengua de origen en paralelo
Algo que muchas familias desconocen: la lengua propia puede mantenerse de forma reglada junto a la escuela ordinaria. Se llama enseñanza NTC, de lengua y cultura neerlandesas, y existe también en la Costa Blanca, entre otros lugares en La Nucía. Son unas tres horas semanales, después del colegio o el sábado por la mañana, con apoyo pedagógico de la fundación NOB y bajo la supervisión de la inspección educativa neerlandesa.
Suena a carga adicional sobre una semana escolar ya completa, y lo es. Pero marca la diferencia si algún día se plantea el regreso o si el hijo quiere estudiar después en su país de origen: la lengua se mantiene en nivel en lugar de reducirse a la conversación doméstica. Conviene informarse nada más llegar, porque los grupos son pequeños y no todas las sedes funcionan cada curso.
Lista de comprobación antes de mudarse
Conviene dejar algunas cosas resueltas de antemano. Empiece por la edad: por debajo de los diez años casi cualquier niño se integra sin esfuerzo en una clase española; por encima, el salto lingüístico pesa más y un centro bilingüe o internacional suele ser más realista. Pregunte qué proporción del alumnado es hispanohablante, porque un colegio internacional donde casi nadie habla español da un buen título pero poca integración.
Gestione la matrícula con tiempo: los centros públicos abren plazo en primavera y adjudican plaza atendiendo, entre otros criterios, al domicilio, de modo que el padrón municipal cuenta directamente. Pregunte por el coste completo, con libros, transporte y comedor, porque también suma en la pública. Y visite el centro antes de decidir: los rankings dicen poco del ambiente de un edificio concreto, y es justo eso lo que determina si su hijo se encuentra a gusto.
Créditos de las imágenes
- IES Figueras Pacheco (Alicante): foto Turing92 via Wikimedia Commons, CC BY 3.0
- IES Miguel Hernández (Alicante): foto Varondán via Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0
- Biblioteca Azorín (Alicante): foto Varondán via Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

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